Montag, 23. Oktober 2017

EL VIAJE

Texto: Rafael M. Arteaga, del Libro VIAJES, 
Ramaar Editores, 2017 Quito - Ecuador 
Imagen: Sabrina Sabbagh



¿Cómo sabes los límites del arte,
si te has entregado a él con miedo,
con vanidad,
y no como esos amantes
llenos de lujuria
que conjugan todos los verbos
posibles de acción
con la vida y la muerte?

Nunca sabrás lo que eres
o lo que hay en ti,
si no abandonas a tiempo tu madriguera.
No hay modo de averiguar
si vale la pena vivir,
si no has cortado tus yugulares
y vuelves de allí,
como un fantasma, gritando:

«Lo diré todo, cuanto he visto
en mi viaje al paraíso y al infierno,
de donde nunca debí salir


Sonntag, 25. Oktober 2015

LA ESPERA

De Rafael M. Arteaga
Tomado del libro ENCUENTROS, Galia Editora-Mexico City, Primera Edición 2009




Lanzo sobre la mesa mis últimas cartas.
¿Quién puede seguir
este juego hasta el final?
No me resigno a caer
y apuesto de nuevo la siguiente jugada,
la ronda que abrirá la medida de mis sueños;
revuelvo las cartas con maestría
y -a prisa- entrego a los demás jugadores,
porque el tiempo no juega a perder.

Y mientras ellos alzan los naipes de la mesa,
yo bebo en silencio el agua dulce de la memoria,
sin perder de vista al que fue mi amigo
de jornada y, hoy, a quien debo la vida.

¡Oh náufrago, que te refugias
en mi pueblo para sanar tus heridas!
Bebe tranquilo el ron y juega a las cartas
que la nave en el puerto no se irá sin ti:
haciendo sonar sus alarmas desde lejos,
ella te buscará en la multitud
e, igual que un amor satisfecho,
abrirá sus compuertas de madera.

¡Tu cuerpo se reanima
con la pasión de los viajes!
Sueña, entonces, juego tras juego,
en el dulce momento que esperas vivir
cuando subas a sus hombros
y sientas que el mundo

es tuyo otra vez.


Donnerstag, 11. Dezember 2014

Nada me detuvo


De Rafael Marcelo Arteaga
Tomado del libro ENCUENTROS, Galia Editora-Mexico City, Primera Edición 2009



The forbidden City, Beijing 

Cerré la puerta de golpe
y eché a andar,
libre al fin de un mundo
que no pudo retenerme
y me dejó partir. 

Me acomodé en mi asiento 
pensé en la novia de juventud
que siempre estuvo a mi lado,
sin percatarme,
hasta saber de su existencia
cuando la vi feliz
en brazos de su amante.



Mittwoch, 9. April 2014

ORACIÓN



De Rafael Marcelo Arteaga
Tomado del libro ENCUENTROS, Galia Editora-Mexico City, Primera Edición 2009


 

No tengo más planes
para este día
que volver completo a mi cama,
donde amo, conspiro
y leo los libros
que siguen juntos mi viaje.

Dienstag, 11. März 2014

EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI HA FRACASADO



Texto de Sandro Benini, del Tages Anzeiger del 10.03.2014 
Traducción: Rafael M. Arteaga

A un año de la muerte de Hugo Chávez, Venezuela sufre una gran convulsión social. Las manifestaciones continúan y ponen en peligro al gobierno venezolano. 



Nicolás Maduro busca de cualquier modo frenar las intensas protestas en contra de su gobierno: extendió el feriado de carnaval dos días más y ha dedicado el 5 de febrero a exaltar la figura de su predecesor Hugo Chávez en el aniversario de su muerte; mas, sus esfuerzos hasta ahora han sido inútiles. El país luce convulsionado, lleno de manifestaciones, calles interrumpidas que provocan el colapso del tránsito, manifestantes peleando contra la fuerza pública, y milicias civiles armadas (del gobierno) en defensa de la revolución.
 

Desde el inicio de las revueltas hay más de 20 muertos, docenas de heridos y cientos de detenidos que afirman ser torturados por la fuerza pública; pero el gobierno lo desmiente.

CORRUPCIÓN Y CONTROL DE PRECIOS

La situación en Venezuela se ha deteriorado de modo constante desde la muerte de Hugo Chávez. La inflación anual es del 57%, la más alta del mundo. La tasa de asesinatos es de 70 por cada 100 mil habitantes, una cifra superada sólo por Honduras. La falta de divisas y los controles a la tasa de cambios han provocado la escasez de productos importados que, de acuerdo al Banco Central, afecta a un tercio de productos. El dólar de EE.UU. en el mercado negro es cinco veces más alto que el precio oficial. El déficit del estado es más del 10% del producto interno bruto y, de acuerdo a un reciente estudio del Banco de Inversiones Morgan Stanley, Venezuela no tuvo en el 2013 un superávit de 10 millardos de dólares, como el gobierno afirma, sino un déficit de 15 millardos.

Tomando en cuenta la disminución acelerada de su reserva de divisas, los analistas suponen que el país puede entrar este año en una moratoria de pago ante sus acreedores; lo cual sería grotesco, si  pensamos que Venezuela es uno de los más grandes exportadores de petróleo en el mundo.
Chávez, hoy venerado como un grande, un Cristo de los pobres, dejó a Maduro un país en ruinas, cuyas causas fueron y son ineficiencia, corrupción, expropiaciones, control de precios y despilfarro de recursos públicos: una cruz ajena que no puede evitar hacer suya. Algunos observadores dudan –inclusive- que el chofer y ex sindicalista de 51 años tenga bajo control a sus propias huestes. 


GOLPISTAS FACISTAS


Algunos se preguntan ¿cuán grande es el poder del presidente del Congreso Venezolano,  Dios Dado Cabello, cuyo apoyo reside en el ejército, y de los consejeros cubanos? Maduro ha respondido con brutalidad a las protestas: hizo apresar al líder de la oposición Leopoldo López, cortó la señal de un canal de televisión colombiana y suspendió la visa temporal de trabajo de reporteros de la CNN. La semana pasada cortó relaciones bilaterales con Panamá, porque su presidente pidió una reunión urgente de la OEA para tratar la situación interna de Venezuela; no permitirá el ingreso de una comisión de la OEA al país y a cada paso repite que hay una conspiración internacional en contra de Venezuela, sin presentar pruebas de ello. El jueves la Comisión de Derechos Humanos exigió al gobierno explicaciones sobre los informes de detenciones arbitrarias, maltratos y uso excesivo de violencia de los cuerpos de seguridad del estado. 

En el discurso de Maduro las manifestaciones sociales no son causadas por la actual situación económica y las altas tasas de criminalidad, sino por grupos golpistas fascistas; pese a ello, el presidente ha ofrecido dialogar con la oposición, lo que es objetado por sus líderes, dicen que se trata de una farsa, porque uno es su obrar y otro su discurso. De acuerdo a encuestas, el 70% de la población cree que es tiempo de un cambio de curso. La insatisfacción parece extenderse incluso en las mismas filas gobiernistas de base, sin que hasta ahora hayan plegado a las manifestaciones, ya por lealtad a la memoria de Chávez, o simplemente por miedo a perder –con un cambio de gobierno- la ayuda de los programas sociales.

OPOSICIÓN DIVIDIDA

 
La caída de Maduro podría producirse por dos causas: que las protestas de estudiantes y la clase media se convierta en un levantamiento popular, o una revuelta en las propias filas chavistas. ¿Cuándo podría ocurrir esto? Imposible determinarlo. Luego de la detención de López,  María Corina Machado y el Alcalde de Caracas, Antonio Ledesma, los líderes de los manifestantes, corren un gran riesgo político; pues las barricadas en las calles afectan de modo directo a las clases medias y altas porque cortan los pasos de abastecimiento, lo cual agrava la situación.

Incluso entre los manifestantes hay actos de violencia, que los críticos al gobierno de Maduro tienden a callar. Si Maduro logra sobrevivir a la presión de las calles, será porque  es capaz de desgastar a los manifestantes. Y mientras a  las huestes chavistas el miedo a un cambio de gobierno hace que juntos se cuiden las espaldas, la oposición asoma dividida. El grupo de Machado y Ledesma asoma muy distante del liderado por el ex candidato presidencial, Henrique Capriles, ya que éste aboga por derrotar a Maduro en las urnas.
Y aún cuando él, a simple vista duro y, a la vez, incapaz, se mantenga en el poder algún tiempo, el alabado socialismo del siglo XXI sucumbirá ante la realidad económica, como igual sucedió con el socialismo del siglo XX. Y lo más probable es el escenario que planteó Felipe Pérez Martí, ex Ministro de Planificación, seguidor de Chávez: “No derrocará a Maduro la clase media, sino el propio pueblo chavista, cuando se dé cuenta que su gobierno es el culpable del desastre económico”.  


Freitag, 6. Dezember 2013

LOS INMORTALES



El premio fue para el escritor como si hubiera topado el zenit, y no el inicio de un reto. Su descenso literario fue menos vertiginoso, casi con paracaídas.

Texto: Rafael M. Arteaga


Fue el primero, y acaso el único ecuatoriano, en ganar un premio importante de literatura a nivel Latinoamérica, hace treinta años. Su militancia política y las musas se encargaron luego de consagrarlo en el podio de los inmortales -de nuestra aldea-.


Recuerdo, entonces, a una apasionada editora de El Comercio, preguntarle qué pensaba hacer  luego de recibir aquella distinción tan codiciada por la izquierda de entonces y por los jóvenes que soñábamos con dedicarnos a la literatura como profesión, sin dejar de ser "revolucionarios".


Aun está en mi mente su foto en la portada de la revista. Entonces lucía fuerte y esbelto, como un potro de Arabia. Tuvo una carrera literaria espectacular en una pista llena de ponis.


El escritor dijo en la entrevista que aún esperaba producir mucho, que estaba en sus planes o ya tenía tres novelas listas para la editorial, dos obras de teatro y una más de filosofía que trataba de los significados mutantes o algo así. Daba la impresión de ir a la velocidad de un avión supersónico, (el Concorde -por aquellos tiempos- empezó a unir Paris con New York en cuatro horas).


A la pregunta de si le gustaría vivir en algún lugar especial donde dedicarse a la profesión de escribir, la respuesta fue: Paris. No en vano García Márquez, tan en boga aquellos días, vivió allá y era otro supersónico frente a quienes no conocieron ni el aeroplano. Estaba claro que ambos escritores eran de otra generación, porque nuestra ciudad era New York. Hablo de Byron Rodríguez, Vicente Robalino, Jennie Carrasco… Sus historias fascinaban, por lo menos a nuestra generación, y causaban rabia en los "viejos" escritores, porque entendían que su espacio fue ocupado.


Luego ella quiso saber en qué se inspiraba para escribir.


-En la lucha del proletariado-. Y la periodista, seducida por el entusiasmo del genio, arremetió de nuevo:


-¿Qué  le gustaría ser si no fuera escritor?


-¡Limpiador de zapatos!


-¡La cagó!-. Gritamos en coro, tras la lectura de Allan Coronel, moribundos aún tras la farra de la noche anterior. 


Por aquellos días mi padre, que frisaba también los cuarenta, planeaba su vejez. Aunque era vendedor de quiosco en Atuntaqui, no le gustaba la idea de envejecer sin sol, ni aire; así que soñaba -llegado el tiempo- con lustrar zapatos en el parque de la ciudad. "No dependeré de nadie en mi vejez", rumoreaba a veces por la casa. Él nunca leyó un libro, para firmar un documento demoraba una eternidad.


El premio fue para el escritor como si hubiera llegado al zenit y no el inicio de un reto. Su descenso literario fue menos vertiginoso, casi con paracaídas y las musas, ah las musas, ya sin fósforo ni mecha que encender, lo vieron -con lágrimas- cerrar sus libros y pasar a depender de los gobiernos de turno.


Sus mejores años de “revolucionario” quedaron atras, igual que la bella Mercedes Sosa o Piero y comenzó a luchar -igual que antes “los viejos”- por un espacio que él creyó merecer, guiado por esa torpe creencia de ser el heredero de la cultura y que es deber del estado ocuparse de sus "genios"; pero, ¿quién les hizo creer que espacio alguno les pertenece en esa cocina de brujas que es la Casa de Cultura?


Una voz les susurra a los oídos: “Eres artista. Muestra tu imagen de fustigador, de rebelde, sin morder la mano de quien te da el pan”.


Es la voz de los patricios romanos, de los mecenas en la Edad Media; es la voz del estado que, como la Medusa tiene mil cabezas con serpientes y ojos que vuelven estatua a quien los mira. La historia nos muestra que pocos artistas fueron capaces de superar esa sumisión espiritual para llegar a ser los grandes renovadores del arte. Eran genios y ante ello los protectores debieron aceptar -a regañadientes- su inferioridad e inclinar las cabezas; aunque, no todos: la iglesia no perdonó a Galileo Galilei.


Mi padre acabó sus dias hace 21 años bajo los efectos del alcohol. Y el escritor, uno de nuestros inmortales, que soñaba con publicar una docena de libros, con una vida sencilla en familia, de cara a una vejez sin sobresaltos morales o económicos, hace poco se jubiló de trabajador público, mientras sus escritores preferidos murieron en New York o en Londres.